Por: The New York Times
Austin, Texas.– Los demócratas de la Asamblea Legislativa de Texas, que habían abandonado el estado para detener una agresiva redistribución de distritos, regresaron y pusieron fin a su retirada de dos semanas el lunes, abriendo el camino a los republicanos para la aprobación de un nuevo mapa del Congreso solicitado por el presidente Donald Trump.
Durante las dos últimas semanas, los líderes republicanos de Texas estuvieron furiosos por la salida de los demócratas y tomaron medidas extraordinarias para presionarlos para que regresaran. El gobernador Greg Abbott y el fiscal general del estado, Ken Paxton, interpusieron demandas para intentar destituir a los demócratas ausentes. El senador John Cornyn consiguió que el FBI participara en su localización. El presidente de la Cámara de Representantes del estado, Dustin Burrows, emitió órdenes de detención civil y amenazó con imponer multas diarias de 500 dólares, según el reglamento de la Cámara.
Sin embargo, al final los demócratas señalaron que habían decidido volver después de haber impedido exitosamente una votación durante una primera sesión legislativa especial, una medida que atrajo la atención nacional hacia el impulso de Trump para que se haga una redistribución de distritos poco común a mediados de la década y ayudó a impulsar a los estados demócratas a iniciar sus propios esfuerzos de redistribución de distritos.
Los legisladores del estado de California presentaron el lunes una ley para redibujar el mapa del Congreso de ese estado y hacerlo más favorable para los demócratas, una contramedida a los cambios de Texas promovida por el gobernador demócrata de California, Gavin Newsom. Se espera que la propuesta sea sometida a votación el jueves
