Cindy Ramírez/El Paso Matters
El Gobierno de la Ciudad de El Paso alquiló esta semana un autobús para enviar a 35 migrantes venezolanos a la ciudad de Nueva York, un paso destinado a atender a un número creciente de personas del país sudamericano que cruzan desde México.
El viernes fue enviado un segundo grupo en otro autobús –con 18 personas a bordo– y se espera que continúe el flujo en tanto que aumenta el número de migrantes que arriban a la frontera, señalaron funcionarios municipales a través de una declaración escrita el jueves.
“Es un viaje que nunca esperábamos experimentar”, dijo Roxeli, una migrante venezolana, a bordo de un autobús de El Paso United Charters que se dirigía a la ciudad de Nueva York el martes. “Era un ambiente duro. Tuvimos que cruzar océanos, ríos, selvas, países donde quizás no éramos bienvenidos”.
A su alrededor, otros migrantes sonrientes se acomodaron en sus asientos, comieron pizza y sándwiches provistos por voluntarios, y oraron por su seguridad durante la próxima etapa de sus viajes.
“Para un futuro mejor para nuestros hijos, somos capaces de llegar a cualquier parte”, dijo Roxeli, a quien El Paso Matters sólo identifica por su nombre, ya que huye de la violencia y teme por su seguridad. Sus comentarios fueron capturados por el Centro de Oportunidades para Personas sin Hogar, que ha estado atendiendo a un número cada vez mayor de migrantes sin hogar en El Paso.
El viaje chárter de El Paso a Nueva York fue organizado por la Oficina de Manejo de Emergencias (OEM) del Condado y la Ciudad de El Paso, uno de los varios que la ciudad dice que ha fletado para transportar a los migrantes fuera de la región.
“OEM ha patrocinado y brindado servicios de transporte para migrantes fuera de El Paso, que es reembolsable a través de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias”, dijo el administrador adjunto de la Ciudad, Mario D’Agostino, en la respuesta por correo electrónico. “OEM ha patrocinado autobuses chárter para incluir un transporte reciente a la ciudad de Nueva York, este era el destino preferido para aquellos que no tenían medios para viajar”.
El Gobierno federal ha dicho que reembolsará a los gobiernos locales y organizaciones no gubernamentales que se enfrentan a la afluencia de inmigrantes.
Rubén García, el fundador de Casa Anunciación en El Paso, que ha estado sirviendo a inmigrantes durante 40 años, dijo que los autobuses chárter anteriores de El Paso se usaban para trasladar a los inmigrantes a las iglesias que acordaron aceptarlos en Dallas y Denver, que son los principales centros de transporte. A partir de ahí, fue más fácil para los migrantes organizar el transporte para reunirse con familiares y amigos en los Estados Unidos.
El 21 de junio, la Oficina de Manejo de Emergencias contrató un autobús para enviar a 50 migrantes a Faith Forward, una alianza de líderes religiosos de Dallas, dijo García. D’Agostino también dijo que era el último autobús chárter enviado por los funcionarios de la Ciudad.
Dijo que los grupos basados en la fe son cruciales para ayudar al creciente número de migrantes que cruzan a los Estados Unidos desde México.
“Si todas las comunidades de fe en el interior de Estados Unidos estuvieran dispuestas a recibir un autobús chárter cada semana o dos, no habría ningún problema de hospitalidad a lo largo de la frontera de EU con México. No tendríamos que enviar ciegamente autobuses alquilados a D.C., Nueva York y Miami. En otras palabras, no jugaríamos a la política con vidas humanas y, en cambio, tendríamos una Estatua de la Libertad viva y que respirara”, dijo García.
El alquiler de autobús el martes es similar a los controvertidos programas de los gobernadores Greg Abbott, de Texas, y Doug Ducey, de Arizona para enviar inmigrantes de las comunidades fronterizas a Washington, D.C. y la ciudad de Nueva York. Abbott y Ducey han publicitado en voz alta sus esfuerzos, mientras que la Ciudad de El Paso no había hecho públicos sus esfuerzos de transporte hasta que El Paso Matters los cuestionó.
