En un ambiente tenso y lleno de exigencias decenas de vecinos del poblado de La Unión, ubicado en el condado de Doña Anna e inmediaciones de Anthony, NM, mostraron su indignación y enojo ante las autoridades, las cuales no han podido destinar recursos económicos para la reparación de sus viviendas que fueron afectadas por las lluvias y las severas inundaciones del pasado 12 de agosto por impedimentos legales.
A un mes y medio de aquella ‘pesadilla’ que vivieron a causa de las torrenciales lluvias y el desbordamiento de la presa del lugar que ocasionó la anegación de sus casas, los residentes demandaron el resarcimiento de los daños para poder reparar sus residencias.
“Son puras mentiras y promesas. Exigimos que solo se tomen el tiempo de escuchar las historias de cada persona, cada familia somos muy independientes y no solo nos deben de catalogar como el pueblo que se inundó”, dijo visiblemente irritada la señora María Isabel, residente de la calle El Chavo Ln., y quien casi perdió todas sus pertenencias.
Ella, al igual que el resto de las madres de familia dijo sentir pánico cada vez que se avizoran lluvias en la región. “Es un sufrimiento el que tenemos porque adelantamos que esa noche no vamos a dormir”, expresó angustiada al recordar que aquella noche dejó el trapeador y la escoba a las 3 de la mañana al no soportar más los dolores ocasionados por la artritis que padece.
“Entiendo que la gente esta frustrada, entiendo que están enojados pero desafortunadamente el proceso de gobierno es lento, y esta así de adrede para asegurar que las cosas se hagan bien”, expresó el representante estatal Raymundo Lara, quien junto con el vicegobernador Howie Morales, escuchó los planteamientos de los vecinos.
Durante casi una hora los residentes del poblado denunciaron las irregularidades que han visto en las últimas 6 semanas así como la falta del apoyo oficial en medio de su impotencia, luego de escuchar a las autoridades. “Muchas familias abandonaron sus casas ante el peligro de derrumbe”.
En su intervención el vice gobernador Morales, y en tono mesurado pidió a los pobladores un poco de paciencia y se comprometió a buscar otro tipo de ayudan mientras llega la ayuda federal a través del fondo de atención a emergencias.

“Estamos trabajando juntos y seguramente encontraremos respuestas a sus peticiones en breve”, dijo al enfatizar que este viernes -ayer- fue enviada la petición de declaratoria de emergencia al gobierno federal para atender los daños ocasionados a la población afectada.
“Estamos sufriendo de manera diferente a unos se les daño su casa más a otros menos pero el sufrimiento que tenemos es el mismo” dijo una de las vecinas participantes en la junta comunitaria, quien al igual que el resto perdió muebles, ropa, alfombras y otros artículos durante la inundación, además de los daños a su vivienda.
“Esta uno tan frustrado y tan enojado que en realidad ya dijeron que por lo pronto no habrá ninguna ayuda hasta que entre el Programa Nacional de Seguro contra Inundaciones -FEMA-” dijo otro de los residentes.
Otra de las amas de casa mostró su temor de que vuelva de nuevo el temporal de lluvia anunciado para este fin de semana “Estoy asustada porque me recuerda el día que pasó todo y de como ‘zumbaba’ el arroyo al pasar por mi propiedad. Se llevó todo a su paso, bardas, banquetas, arboles… y metiéndose a las casas y saliendo por mi terreno, por la calle Conejo”, mencionó Estela Martínez, al calificarla como una ‘gran inundación’.
Indicó que el desbordamiento de la presa se debe a que no hay ni ha existido durante años un programa de mantenimiento y al no azolvarse y no tener suficiente profundidad el agua se derrama por todas partes. ‘Todos corremos peligro”.
Recordó que hace ocho años ocurrió algo similar, pero como siempre la gobernadora Susana Martínez solo recorrió la zona y ordenó a su gente tomar fotografías y video y hasta ahí. No hizo nada”, denunció.
Para Diana Murillo, alcaldesa de Anthony, NM la junta resultó positiva porque se tuvo la oportunidad de escuchar a los funcionarios el proceso que sigue el caso y sobre todo explicar el porqué no se pueden destinar recursos de inmediato.

“Nos enfrentamos ante la clausula anti-donación, asentada en la Constitución del estado, que prohíbe al estado destinar recursos a particulares. Si damos a uno tendríamos que dar a todos y eso no es posible por lo que la ayuda vendrá primero por parte de organizaciones civiles”, dijo la funcionaria que esa noche se sumo a las labores de apoyo con la entrega de bolsas de arena.
“Lo que si queremos mencionar es que hay ayuda pero no vendrá del condado sino de organizaciones locales de beneficencia preocupadas por el bienestar de su comunidad y para que reparen sus casas y realicen los movimiento de tierra. Lo que buscamos es involucrar a las fuerzas vivas de la comunidad para compartir juntos la responsabilidad y mejoremos su calidad de vida”.
En cuanto a la mejora de la presa para evitar inundaciones en el futuro Lara dijo que el apoyo financiero podría llegar en julio del 2021 y de ahí iniciar el proceso de firmas, licitación y edificación de la obra a cargo de una constructora.
En respuesta a algunos de los vecino el representante estatal dijo que la presa del lugar no fue construida por ingenieros sino que fue erigida por los agricultores en la década de los 70 sin ninguna noción profesional.

“El condado ya tiene los planos y sometió al estado aplicar los fondos para ese proyectos, pero es un proceso que tarda”, mencionó sin precisar el monto de la inversión, aunque dijo que eran varios millones de dólares.
Para dar seguimiento a las acciones las autoridades anunciaron una segunda junta comunitaria para la próxima semana, reunión en la que se espera se den avances del programa de ayuda comunitaria mientras se formulan las propuestas y proyectos de mejoramiento de infraestructura, pero sobre todo mitigar los daños causados por las inundaciones en el futuro.
A la junta, donde se explicó el Plan de Mejoramiento de Infraestructura Capital -ICIP- se dieron a conocer sugerencias y recomendaciones, así como el plan de evacuación de las familias en caso de que se presente otra contingencia climática.
