El Paso, Texas.– Miles de familias de El Paso y Ciudad Juárez aprovecharon el tradicional fin de semana libre de impuestos en Texas para adquirir útiles escolares y ropa para el regreso a clases, buscando estirar al máximo su presupuesto en medio de un escenario económico marcado por la inflación y el impacto de aranceles recientes.
Desde tempranas horas, comercios de todo el condado registraron largas filas y pasillos abarrotados. La familia Bautista Chávez, como muchas otras, recorrió varias tiendas para encontrar las mejores ofertas.
“Gastamos alrededor de 400 dólares, pero comparando precios y aprovechando los descuentos, sí logramos ahorrar algo. Con todo tan caro, cada dólar cuenta”, comentó la señora Bautista mientras mostraba las mochilas y libretas recién adquiridas.
Según el profesor de economía Tom Fullerton, de la Universidad de Texas en El Paso, este evento genera normalmente más de 60 millones de dólares en ingresos para la ciudad y cerca de 5 millones en ahorros para los consumidores.
Sin embargo, este año las cifras podrían ser menores. “Muchos artículos escolares son al menos un 13% más caros que el año pasado, principalmente por los aranceles impuestos durante la administración Trump, que han encarecido productos importados, además de la inflación general”, señaló.
Fullerton advirtió que, aunque la demanda de útiles escolares es relativamente inelástica, los hogares están siendo más cautelosos.
“En lugar de crayones de 64 colores, algunos padres optan por paquetes pequeños o marcas genéricas”, dijo. El economista también destacó que los comerciantes han trasladado al menos un 20% del costo adicional de los aranceles a los consumidores.
Entre las filas, una madre de familia expresó su molestia: “No me gusta nada. Nosotros, los que tenemos menos, deberíamos pagar más barato, no más caro”. Otro padre añadió: “Cada vez se gasta más, y eso nos golpea, pero uno no puede dejar de comprar lo que los niños necesitan”.
Los comerciantes locales también ven en este fin de semana una oportunidad para impulsar sus ventas. Ana Ramírez, gerente de una tienda departamental, comentó: “Es uno de los fines de semana más importantes del año. La exención del impuesto estatal del 8.25% nos ayuda a atraer más clientes y a mover mercancía, especialmente ropa, zapatos y útiles”.
Pese a las presiones económicas, las familias coincidieron en que el fin de semana libre de impuestos sigue siendo un respiro para sus bolsillos. “Siempre habrá que comprar, pero al menos este fin de semana sentimos que ahorramos un poquito”, concluyó el señor Bautista, cargando bolsas llenas de libretas, lápices y uniformes.
