La presidencia municipal, lugar icónico.
José Eduardo Borunda Escobedo.

En las palabras de los juarenses de antaño, nos queda en claro que hay una presidencia nueva y la presidencia vieja para hacer referencia a un punto geográfico de localización de la unidad administrativamunicipal desde donde se despachan los asuntos públicos del municipio de Juárez.
La historia nos remonta a las calles 16 de septiembre (antes calle del Comercio) y calle Mariscal. Detrás de la catedral de la Diócesis de Juárez. En ese lugar ya habíamos comentado en un trabajo previo que José Borunda Escorza había sido asesinado cuando ejercía el cargo de presidente municipal en 1939. El bombazo que acabó con su vida también acabó con una parte de la construcción que albergaba la presidencia municipal que operaba desde 1685 (según cuenta el texto coordinado por César Emilio Terrazas Pérez, Recinto de los Juarenses distinguidos) y la cual fue reconstruida en su totalidad en 1948.
En la placa que se encuentra en la entrada principal de la vieja presidencia se lee el siguiente texto: “ESTE PALACIO MUNICIPAL FUE REEDIFICIADO TOTALMENTE POR EL H. AYUNTAMIENTO 1947 – 49. PRESIDIDO POR EL C. CARLOS VILLAREAL E INAUGURADO EL DÍA 15 DE SEPT. DE 1948 POR EL GOBERNADOR DEL ESTADO C. ING. FERNANDO FOGLIO MIRAMONTES Y PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA EL C. LIC. MIGUEL ALEMÁN”.
Esto quiere decir, que la anterior presidencia municipal, fue totalmente demolida, la cual consistía en una construcción de una sola planta y seguramente los daños ocasionados no lograron ser reparados en su totalidad. Además, el carácter de “palacio municipal” dejando constancia de esa identidad juarense que ha prevalecido hasta nuestros días. Se destaca en la lectura de la placa el carácter de “palacio” a la construcción de dos pisos donde funcionó la sala de cabildo y por supuesto, la oficina del alcalde en turno precisamente en el segundo piso en el ala norte.

a, la cual consistía en una construcción de una sola planta y seguramente los daños ocasionados no lograron ser reparados en su totalidad. Además, el carácter de “palacio municipal” dejando constancia de esa identidad juarense que ha prevalecido hasta nuestros días. Se destaca en la lectura de la placa el carácter de “palacio” a la construcción de dos pisos donde funcionó la sala de cabildo y por supuesto, la oficina del alcalde en turno precisamente en el segundo piso en el ala norte.
La población estimada en ese año de 1950 era de 122,566, de acuerdo con el Instituto Municipal de Investigación y Planeación (IMIP)y para lo cual era ya indispensable modernizar la administración municipal en la época de 1980 cuando la población rondaba en los 544,496 habitantes. Más de medio millón de habitantes requerían el espíritu de modernización administrativa y política para la construcción en el futuro inmediato de la gran metrópolis que es hoy Ciudad Juárez.
La burocracia había crecido y eran necesaria una nueva unidad administrativa, un nuevo palacio o presidencia municipal como le conocemos comúnmente. Dentro de esta historia, las elecciones de 1983 dieron una vuelta en la construcción de la democracia moderna, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) perdió las elecciones… el nuevo edificio sería ocupado por el Partido Acción Nacional (PAN).
El edificio de la presidencia viejaya no era funcional, sin embargo, en 1983 se inauguró el nuevo edificio en una etapa de cambio político. Ese año, en julio, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) había perdido las elecciones por primera vez en toda la historia de Ciudad Juárez. El edificio aún no había sido terminado de construir, así que a marcha forzada fue entregado para su ocupación antes de que tomara protesta el nuevo cabildo juarense.
En agosto de ese año de 1983, José Reyes Estrada Aguirre ocupó por primera vez el despacho de la presidencia municipal que hoy conocemos. Tres años antes, el 10 de octubre de 1980 había tomado protesta como alcalde y el nuevo edificio (la presidencia nueva) era una de las obras más importantes de los últimos años en el municipio. La modernización, como símbolo de su administración dejó atrás la palabra “palacio municipal” para llamarle Unidad Administrativa “Benito Juárez”.
La noche del 15 de septiembre de 1983, por primera vez, Francisco Barrio Terrazas dio el Grito de Independencia en el estacionamiento de la nueva presidencia. Una multitud de juarenses abarrotaron el lugar. Se rompió la tradición de la vieja presidencia como escenario del grito y dio pauta para la especulación, de cuantas personas habían asistido o no la gran concentración.
Años después, con la construcción de un segundo nivel del estacionamiento, la estructura no pudo ser usada para seguir allí el tradicional grito de independencia, ya que el soporte estructural no era adecuado y además ponía en peligro a los asistentes.
En la entrada principal del edificio, del lado izquierdo, quedó instalada la placa de inauguración. Sobria, reza en pocas palabras lo siguiente: “UNIDAD ADMINISTRATIVA MUNICIPAL LIC. BENITO JUÁREZ. OBRA REALIZADA POR EL H. AYUNTAMIENTO DE JUÁREZ 1980 – 1983 QUE SE ENTREGA PARA SERVICIO DE LA COMUNIDAD. CD. JUÁREZ CHIH. AGOSTO 1983”. Sin nombres de los gobernantes, pareciera en su redacción que fue encargada de último momento, para cumplir con un protocolo de gobierno que se va, que ocupó por unas semanas y llevarse el crédito de un acto de gobierno, que no le permitiría a los que llegaban (oposición) llevarse la dicha de una inauguración oficial.
