• Las pruebas de histocompatibilidad permiten identificar al mejor candidato para un riñón
donado, esta información ayuda al equipo médico a reducir el riesgo de rechazo.
• El Seguro Social cuenta con laboratorios de histocompatibilidad en unidades médicas de alta
especialidad y trabaja para ampliar estas pruebas a más regiones del país.
Para lograr un mayor éxito y seguridad en trasplantes renales, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)
cuenta con pruebas especializadas que permiten evaluar qué tan compatible es un riñón con la persona que
recibirá este órgano, tanto en casos de donación de una persona fallecida como de donante vivo.
La química clínica Nelly Dávila Estrella, adscrita al Laboratorio de Histocompatibilidad del Banco de Sangre del
Centro Médico Nacional (CMN) Siglo XXI, explicó que una de las principales evaluaciones es la compatibilidad
del Antígeno Leucocitario Humano (HLA), que permite detectar anticuerpos entre donador y receptor que
podrían aumentar el riesgo de rechazo.
La especialista señaló que los anticuerpos anti-HLA pueden aparecer después de una transfusión de sangre,
un embarazo o un trasplante previo; su presencia no significa que él o la paciente no sea candidata para recibir
un riñón, pero conocer cuántos anticuerpos tiene y sus características apoya al personal médico para valorar
el riesgo, orientar el tratamiento y la elección del receptor más idóneo.
Dávila Estrella explicó que las pruebas cruzadas han evolucionado para ser cada vez más sensibles y
específicas; en el IMSS se utilizan herramientas como la citometría de flujo y pruebas especializadas para
identificar anticuerpos contra el donador.
Señaló que el laboratorio de Histocompatibilidad del CMN Siglo XXI realiza estas evaluaciones dentro de una
cadena de trabajo en la que participan los equipos de donación, trasplantes y laboratorio. Cuando existe una
posible donación, el personal revisa la información de los probables receptores y continúa el análisis con las
muestras del donador.
Añadió que las pruebas cruzadas tienen un tiempo aproximado de cuatro a cinco horas, aunque puede variar
según las características de las muestras, esto contribuye a reducir el tiempo que el órgano permanece fuera
del organismo y evitar que el riñón comience a desarrollar un proceso de isquemia.
Por su parte, la doctora Nubia Denisse Avilez Pacheco, encargada de la División de Donación y Trasplantes de
la Coordinación de Atención Oncológica, Donación y Trasplantes del IMSS, informó que el Instituto cuenta con
BOLETÍN DE PRENSA
Ciudad de México, lunes 5 de octubre de 2026
No. 534/2026
laboratorios de histocompatibilidad en los Centros Médicos Nacionales Siglo XXI, La Raza y de Occidente, en
Jalisco, así como la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) Hospital de Especialidades 71 de Torreón.
Resaltó que estas pruebas son necesarias tanto para trasplantes de donante fallecido como de donante vivo
y forman parte de las acciones para fortalecer la seguridad y favorecer la supervivencia del órgano
trasplantado; una de las metas es ampliar la disponibilidad de estas evaluaciones en distintas regiones del
país para acortar los tiempos del proceso.
La doctora Avilez Pacheco señaló que al momento el IMSS ha concretado más de 800 trasplantes renales de
donantes vivos y cadavéricos, procedimientos en los que las pruebas de histocompatibilidad son
indispensables para apoyar la decisión del médico de la persona que será el mejor receptor del órgano.
Ambas especialistas coincidieron en que la tecnología debe ir acompañada de personal capacitado para
interpretar los resultados y entregar información oportuna y confiable; el objetivo es avanzar hacia una
evaluación cada vez más precisa, reducir el riesgo de rechazo y brindar mayores oportunidades a las personas
que esperan un trasplante, al tiempo de reducir la lista de espera.
