La Opinión
Luego de que el Departamento de Educación anunció la transferencia de algunos de sus programas de subvenciones más importantes a otras agencias federales, mientras la administración Trump acelera su plan para cerrar el departamento, la organización Voto Latino alzó la voz.
La ONG condenó enérgicamente lo que llamó el intento unilateral del gobierno de Trump de desmantelar funciones esenciales del Departamento de Educación, “una agencia creada para garantizar que cada estudiante en Estados Unidos tenga acceso equitativo a una educación de calidad y a oportunidades”.
“Millones de niños latinos se verán gravemente afectados por el último plan del gobierno para trasladar oficinas clave, como la Oficina de Educación Primaria y Secundaria, la Oficina de Educación Postsecundaria, el programa de Educación Indígena, así como otras oficinas que administran programas de idiomas extranjeros y de cuidado infantil, a otras agencias federales”, reclamó Voto Latino.
Al igual que la organización, los críticos advierten que la reforma podría afectar los servicios a los estudiantes vulnerables; los funcionarios argumentan que aumentará la eficiencia y mantendrá los niveles de financiación actuales.
Según datos compartidos por la organización, los estudiantes latinos de todo el país serán los más perjudicados por las acciones del gobierno, ya que se calculan más de 14.4 millones de estudiantes latinos en escuelas públicas de kínder a 12.º grado en todo el país.
