Austin, Texas.– El 1 de septiembre de 2025 entró en vigor la Ley HB 46, una reforma que marca un antes y un después en el acceso al cannabis medicinal en Texas. Firmada por el gobernador Greg Abbott en junio, la medida amplía de manera significativa el alcance del Programa de Uso Compasivo (TCUP), creado en 2015 y considerado hasta ahora uno de los más restrictivos del país.
Con esta reforma, Texas se convierte en el **estado número 40 en contar con un programa integral de cannabis medicinal**, acercándose a una tendencia nacional que busca ofrecer alternativas más seguras y reguladas frente al uso de opioides y otros tratamientos limitados.
Más pacientes, más opciones
La nueva ley abre la puerta a miles de personas que antes quedaban fuera del programa. Pacientes con dolor crónico, enfermedades inflamatorias como Crohn, traumatismos cerebrales, padecimientos terminales o en cuidados paliativos** ahora podrán acceder legalmente a derivados de cannabis bajo prescripción médica.
“Es un paso hacia el alivio de miles de tejanos que tenían pocas alternativas”, señaló el representante republicano Ken King, impulsor de la reforma.
Expansión de la industria en Texas
Actualmente, solo **tres dispensarios** atienden a toda la población estatal. Con la nueva ley, el Departamento de Seguridad Pública* otorgará 12 licencias adicionalesde manera escalonada entre diciembre de 2025 y abril de 2026, lo que permitirá llegar a 15 dispensarios en total. Además, cada licenciatario podrá abrir centros de almacenamiento satélite para mejorar la distribución en regiones rurales y suburbanas.
Este crecimiento abre también una ventana de oportunidades económicas para un sector que ha sido limitado en Texas, pero que en otros estados ya representa una industria multimillonaria.
Más formatos y mayor flexibilidad
Por primera vez, los pacientes podrán acceder a productos en parches, lociones, supositorios y dispositivos inhalables, además de tinturas y tópicos ya disponibles. El límite de THC se amplía hasta 10 miligramos por dosis, con un máximo de 1 gramo por envase, y las recetas podrán extenderse hasta un año de tratamiento con resurtidos trimestrales, sustituyendo el tope anterior de 90 días.
Una reforma con impacto social y político
La aprobación de HB 46 no solo responde a demandas médicas, sino también sociales: familias de pacientes con enfermedades degenerativas y organizaciones de veteranos de guerra habían presionado durante años por un marco legal más amplio.
Aunque el cannabis recreativo sigue prohibido en Texas, el cambio representa un viraje en la política estatal. Para pacientes como los que luchan contra el dolor crónico o reciben tratamientos de fin de vida, la reforma significa más dignidad, alivio y opciones.
