- “Aire de optimismo”
Poco después, Petro ofreció una conferencia de prensa y aseguró que la reunión había sido “positiva” y que se iba de la Casa Blanca “con un aire de optimismo”.
“Trump y yo podemos ser muy diferentes, civilizatoriamente hablando, históricamente hablando, pero lo que nos junta es la libertad. Se puede hacer un pacto por la libertad, un pacto por la vida, y de eso va la conversación”, dijo el presidente de Colombia.
Petro aseguró además que junto a Trump lograron encontrar “caminos conjuntos” a pesar de los desacuerdos, sin ofrecer más detalles, y señaló que hablaron de cómo Colombia podría prestar ayuda “en la reactivación de Venezuela”.
“Hablamos de problemas concretos y caminos conjuntos. Él no cambió de forma de pensar, yo tampoco, pero un pacto no es entre hermanos gemelos, un pacto es entre contradictores que pueden cencontrar caminos”, consideró.
Al encuentro tampoco le faltaron símbolos de distensión. Petro y Trump se dieron un fuerte apretón de manos en la Casa Blanca antes de comenzar la reunión en la Oficina Oval, y, al terminar, Petro rápidamente mostró en sus redes sociales los dos regalos que le hizo Trump.
El primero es un mensaje escrito a mano alzada por el presidente de EE.UU. en una hoja membretada de la Casa Blanca, junto a una foto de los dos líderes. El documento dice: “Gustavo: Un gran Honor. Amo a Colombia”.
El segundo es una gorra roja MAGA, una regalo que ya es costumbre para los visitantes de la Casa Blanca. Maga es un acrónimo de Make America Great Again, el lema de campaña de Trump que se traduce como “Hagamos a EE.UU. grande de nuevo”. Petro recibió el regalo y le dio una vuelta de tuerca: con un bolígrafo le puso una “s” al final de America.
“Le propuse a Donald Trump un cambio en la moda: ponerle una ‘S’ a América. Parece que le gustó. Américas”, dijo Petro en su cuenta de X.
- El arte de negociar
El orgulloso Petro incluso llevó una copia del libro más famoso de Trump “The art of the deal” (El arte de negociar), para que el estadounidense se lo firmara. “You are great”, le escribió Trump, que significa “Eres genial”.
Entre tantos apretones de manos, regalos y optimismo, cualquiera podría rápidamente olvidar que Trump y Petro estuvieron al borde de una crisis terminal durante 2025. Excepto por la relación con Nicolás Maduro, el presidente de Venezuela que finalmente fue derrocado por orden de Trump en una operación militar sin precedentes en Caracas, la de Trump y Petro fue una de las más tensas en todo el continente.
El presidente estadounidense incluso dijo este martes, con algo de ironía y momentos antes de la reunión, que “tras la redada en Venezuela, (Petro) se volvió muy amable”.
La primera crisis entre ambos comenzó en enero de 2025, cuando Trump recién comenzaba su segundo mandato y Petro ordenó devolver dos vuelos cargados con migrantes que ya estaban en el aire y se dirigían a Colombia.
En marzo, la secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, afirmó que Petro consideraba a miembros del Tren de Aragua, un grupo criminal designado como terrorista por EE.UU., como “sus amigos”, lo que el mandatario negó.
En la segunda mitad del año la crisis se profundizó: en septiembre el Gobierno de Trump descertificó a Colombia como aliado en la lucha contra las drogas y luego anunció que revocaría la visa de Petro para entrar en Estados Unidos.
