EL PASO, Texas.— La experiencia de ir al cine en El Paso ya no será la misma para muchos residentes, luego de confirmarse el cierre de los dos complejos de Alamo Drafthouse que operaban en la ciudad, una noticia que ha despertado sentimientos de nostalgia, tristeza y desilusión entre los amantes del séptimo arte.
La empresa informó que su socio franquiciatario, Triple Tap Ventures, pondrá fin a las operaciones en cuatro salas de Texas, entre ellas las ubicadas en el oeste y el este de El Paso. La decisión representa no solo el cierre de dos espacios de entretenimiento, sino también la pérdida de un punto de encuentro que, para muchos, se había convertido en una tradición.
En un mensaje dirigido a la comunidad, Alamo Drafthouse agradeció tanto a su personal como a los clientes que durante años respaldaron el proyecto, y expresó su deseo de regresar algún día a El Paso. Asimismo, se dio a conocer que los boletos adquiridos serán reembolsados de manera automática y que las membresías de temporada serán canceladas con la devolución correspondiente.
Para numerosos cinéfilos locales, la noticia significa despedirse de una experiencia distinta a la de los cines tradicionales: las proyecciones acompañadas de clips clásicos, las trivias previas a la función y las celebraciones temáticas que convertían cada visita en un evento especial. Hoy, las salas quedan en silencio, mientras la comunidad recuerda con añoranza los momentos compartidos frente a la pantalla grande.
